Serenidad. Eso es lo que se respiró
ayer en la Rotonda del Pie del Cerro San Javier en Yerba Buena.
2000 personas miraron expectantes hacia un escenario luminoso
que, desde las nueve de la noche, cobró vida con los noveles
músicos de la Orquesta del Bicentenario “Escuela
Secundaria Yerba Buena”, donde más de 70 niños
de San José y de otras localidades encendieron una llama
votiva que no se apagó más hasta finalizar la velada.
Continuaron las Orquestas “María del Rosario”,
conducida por Jeff Manookian y “del Divino Niño”
a cargo del profesor Marcelo Ruiz, agrupación que cobró
notoriedad cuando a comienzos de año, los chicos participaron
de un concierto en el Teatro Colón de la Ciudad Autónoma
de Buenos Aires.
Villancicos, folklore y música académica fue el
repertorio elegido por los directores de las bandas orquestales
para que interpretaran los niños y jóvenes; lo que
animó sonrisas y muestras de satisfacción entre
los abuelos, padres, hermanos de los artistas y sus vecinos. Muchas
familias llevaron mate y “sanguchitos de navidad”
–según dijo una pequeña de 6 años-
para improvisar picnics y escuchar buena música echados
sobre el césped o sentados en las más de 500 sillas
que desplegó la Municipalidad de Yerba Buena.
El concierto culminó con baladas, romances y cantatas que
los gentleman Miguel Marengo y Blas García interpretaron
sobre un escenario que se llenó de calidez gracias a la
seducción de los tenores y la complicidad de un público
que cayó rendido antes de la media noche con el “Ave
María” entonado por el dúo. La noche culminó
con fuegos artificiales que iluminaron los cerros del fondo; guirnaldas
que flotaron en el aire para ser aplaudidas por una multitud feliz
que se retiró en paz, con el espíritu navideño
a flor de piel. |